Leo

El signo de Leo

El gran dador de la vida, el Sol, es el planeta que rige al signo de Leo. Por ello, a Leo se le denomina “el signo de la realeza del zodiaco”. El Sol, da a estos nativos una naturaleza muy noble, recordemos que a su alrededor gira el resto de los planetas.

La majestuosidad de los leoninos, les impide el que hagan cosas vanas y sin importancia, son los directores y jefes, menos los empleados. Sin embargo, como su naturaleza de amor es muy fuerte, no tienen ningún inconveniente para hacer aquellas cosas para aquellos a quienes aman. Los leoninos, son los mejores amigos que una persona pueda tener, sea ya en la abundancia o en la pobreza, son muy leales y sinceros.

Al ser Leo un signo de carácter fijo, ponen todo su empeño y voluntad en conseguir, pese a quien pese, todo aquello que se han propuesto. Las causas y objetivos por los que luchan, los abrazan con toda su fuerza y entusiasmo, no dejando nada a medias. Sin embargo, cuando el Sol de Leo está oscurecido, sobre todo por el planeta Marte u otro maléfico, su naturaleza se cambia y se vuelve despótica, dominante y casi dictatorial para todos aquellos que conviven con él.

Un leonino mal aspectado, es la otra cara de la moneda, la infidelidad en todos los aspectos. Ello, puede explicarse diciendo que la luz más brillante que nos da el Sol, a veces puede volverse oscura, por los malos aspectos que pueda recibir de los demás planetas astrales…de un Leo infiel.
A Leo siempre se le asocia con la capacidad de organización y de autoridad, ya que suele asumir una actitud muy poderosa que suele expresar su capacidad para impresionar a los demás. Los leoninos tienen una gran necesidad de poder.

Sin embargo, la característica principal de los nativos de este signo es su gran corazón y su generosidad, así como su gran entusiasmo y gran capacidad de liderazgo. Pese a todo, suelen dar una sensación de orgullo porque siempre buscan una expresión poderosa y directa. Bien puede decirse de los leoninos que a su paso, el fuego lo consume Todo; Leo, es un signo de Fuego. Al igual que el león, el rey de la selva, son fuertes y lo derriban todo a su paso; pero son tan nobles que perdonan y se olvidan fácilmente de los que los han ofendido, los Leo son demasiado orgullosos para aprovecharse de sus victorias. Al igual que el noble león, los nativos de este signo suelen rodearse de una gran corte, a la que suelen “dar” con un desinterés total, sólo esperan un toque de admiración. ¡Y es que los nativos de Leo son totalmente dignos de admirar y de querer! se lo merecen.

Leo es un signo Fijo y el segundo del elemento de Fuego. Es un signo de interiorización de las energías divinas. Las semillas plantadas en el primer signo de Fuego, en Aries, buscan interiorización en el terreno de Leo para poder enraizarse. En esta fase del designio divino, Leo aún no es del todo consciente de ello, pero se comportará con la máxima fidelidad a él. Aunque sea confuso, sabe que es preciso ser fiel a un ideal superior y que el acatamiento y la obediencia son virtudes fundamentales en el proceso evolutivo.

Mundanamente, será el guardián de la moral y de la ley, de las tradiciones y de las costumbres. Sin embargo, tendrá una sensibilidad a todo lo nuevo y pondrá todas sus fuerzas para institucionalizarlo.

Cuando Leo esta mal aspectado, nos indica que se alteran los principios de fidelidad que rigen el signo, siguen siendo fieles a un principio, Leo es como un actor que interpreta un papel que se ha escrito. Así, si este papel es el de “malo”, lo estará haciendo fielmente toda su vida. Es muy difícil el hacerle cambiar, ya que este papel está escrito en su interior. Como bien dice el esoterismo clásico, sólo mediante una labor a nivel alquímico y con mucha paciencia, se podrá superar el problema de un Leo negativo.

Cuando en el signo de Leo hay muchos planetas, nos encontraremos a una persona atada a muchas fidelidades, lo que será un problema, ya que no pueden servirse a dos señores a la vez. Habrá de traicionarse a uno para poder satisfacer a otro. Muchos planetas en el signo, nos indican ya de por sí, una vida bastante conflictiva, emociones contradictorias y la interpretación de varios papeles al mismo tiempo.

A nivel kabalístico, Leo, como todo signo de fuego, pertenece al mundo de las Emanaciones. Por ser el segundo elemento de Fuego, participa en el mundo de la Creación, que se corresponde con el cuerpo de deseos. En este proceso creativo, está regido por Hochmah.

La palabra de Leo es fidelidad, todos los Leo son fieles a un principio, a un ideal, a un amor, a un sentimiento. Cuando dan su fidelidad, no hay nadie que les haga cambiar, porque en su interior está esta moralidad tan fuerte y elevada que se manifiesta a través de estos principios y de esta fidelidad.

Resumen elemental del signo de Leo.

Símbolo: el león
Naturaleza: Fuego y Fijo.
Representa: nobleza, individualismo, actividad, dominio propio.
Lo básico: vitalidad, afecto.
Lo positivo: nobleza, lealtad, dotes de mando.
Lo negativo: arrogancia, vanidad, crueldad.
Acción social: política, comercio, administración.
Físicamente: rige el corazón, la circulación de la sangre y la columna vertebral.
Planetas en el signo
-Dignificado: El Sol.
-Exaltado: Neptuno.
-En detrimento: Saturno y Urano
Color: dorado o amarillo brillante.
Vela astrológica: dorada.
Metal: el oro.
Piedra preciosa: diamante.